24.4.12

Conmemoración

¿La intención (el propósito consciente) de Todos los que defienden este camino, que sufrimos, de limitaciones, restas y desilusión, será convertir a España (y a todo el sur de Europa) en un grandioso monumento en recuerdo del Titanic?

22.4.12

El sujeto satisfecho

El sujeto construye el conocimiento de la realidad y, por lo tanto, construye la realidad misma. Como algunos aspectos de este proceso resultan arduos y requieren atención constante y conflicto, puede darse el caso de que el sujeto satisfecho decida omitirse y se deje conducir a realidades construidas por otros a las que no ve la necesidad de añadir ni restar nada, como no ve el peligro que ello supone para su individualidad, ni su triste contribución al empobrecimiento del discurso colectivo.

19.4.12

Nos vemos, pero no para hablar

Casi nunca hablamos. Sí ordenamos, decimos, repetimos consignas, opiniones que hemos oído y que van como un guante con ese que decimos ser, afirmamos porque en el afirmar -no importa el qué- va nuestro compromiso con nosotros mismo...
Nunca como ahora el individuo buscó individualizarse hasta tales extremos, hasta el punto de que aquella empresa, noble o vil, sobre la que caiga la sospecha de que ya alguien la intentó, la hizo, la consiguió, se desecha como el ofrecimiento de un leproso. Pero esa coherencia en el "hacer" no se mantiene en el "decir". En el "decir" no vemos la necesidad de ser originales, basta parecerlo.
Y el individuo en ese afán de señalarse no habla sino que comunica, impone mensajes, se enreda en el lenguaje, se envuelve en él como en un capullo de seda que no llega a rozar los demás capullos...
Atraviesan a cada instante nuestros cerebros miles de ideas, ocurrencias, afirmaciones, argumentos y les prestamos la misma atención que a las gotas de lluvia. Todas sucumben al ruido de nuestro pensamiento que suele erigirse sobre unos cuantos tópicos inamovibles.
Usamos el lenguaje pero casi nunca hablamos.
Miradme a mí. Escuchad como llueve.

16.4.12

Lo nuestro es ya de otros

Ellos (nuestro gobierno), a falta de un proyecto a medio plazo que todos (ciudadanos del Estado) podamos compartir, ha decidido hacer camino al andar (tarde o temprano ese camino desembocará en una meta) pero, muy mal aconsejado, no consigue más que abrir dudosas trochas que no nos llevan a ningún lugar o al desastre (a nosotros) y justamente a donde otros nos quieren tener (esos que se han propuesto la tarea enojosa de organizar la globalización y que sí tiene un proyecto, uno que nosotros no podemos en ningún caso compartir).

12.4.12

Simplificación 2ª

De las iglesias ya hemos dicho que poseen el mundo en detrimento del hombre y sus otros -más modestos- sistemas, y que deseando precisamente poseerlo en exclusiva traen el conflicto, porque mejor siempre que la paz improductiva es la confrontación proveedora.
Añadiremos ahora que las iglesias no son, ni podrán nunca serlo, democráticas, puesto que los cauces mínimos de tal modelo son el reversos de sus propios cauces.
No hay iglesias democráticas como no hay conejos que coman carne de perro.
Sin embargo, es la democracia quien les permite crecer y de ese crecer en el caldo de cultivo de la libertad se deriva una triste paradoja: creciendo ellas, retrocede aquella, se diluye y solo queda su nombre vacío de cualquier posibilidad.

Matrix

Hay una realidad creada en la que damos por bueno vivir, a la que nos sometemos y contribuimos. Matrix existe como espejismo que nos deslum...