31.12.14

Apunte sobre ideologías

Podríamos metodológicamente admitir que el sistema ideológico de un individuo incluye tanto las ideas adquiridas como las ideas concluidas. Las primeras son las imágenes que admitimos inconscientemente que provienen unas veces de procesos aleatorios o casuales y otras de acciones intencionadas dirigidas a establecer, con toda la intención, imaginarios colectivos útiles a grupos de poder. Sobre ese sustrato y muy condicionado por él construimos otros edificios ideológicos que completan nuestra imagen del mundo (en la definición wittgenstaniana) y pautan nuestro modo de actuar en él. Estas construcciones son poco maleables, por lo común, rígidas e incluso es rasgo de coherencia y seriedad que así sean. Por lo tanto, somos dogmáticos.
Henri Lefebvre decía que las divergencias ideológicas entre individuos vienen sobre todo de sus errores a la hora de interpretar la realidad y de la insuficiencia de sus reflexiones. Podemos pensar que es nuestra razón la que es insuficiente o se haya seriamente limitada a la hora de proponer en este ámbito enunciados certeros en el diagnóstico de lo que pasa.
Cioran, más drástico como siempre, nos recuerda que la ideología es el verdadero demonio, donde ella campa corre la sangre.
¿Hemos de despojarnos de ideas preconcebidas y caer en el continuo análisis de los hechos y sus relaciones y construir así y reconstruir, hacer y deshacer, para ponernos en el camino de la verdad? ¿Seríamos capaces de hacer tal cosa?
Extirpamos el cerebro primitivo instintivo o extirpamos la razón. El mantenimiento de estos ámbitos tan distantes en litigio no ha dado buenos resultados. No parece que haya muchos ejemplos de convivencia entre ideologías que no oculte en realidad el sometimiento de una a otra, una sumisión temporal en espera de que se den las condiciones para poder revertir el modelo.
Tal vez esté equivocado.
Wittgenstein, L., Tractatus L-Ph., 1. El mundo es todo lo que acontece, 1.1...
Lefebvre, H., Le marxisme, 9ª ed., 1963, PUF, p. 24.
Cioran, E., Breviario de podredumbre... (creo recordar).

17.12.14

Persistencia y reconversión/ Persistencia e reconversión

Las cosas cambian veloces su apariencia en la edad contemporánea pero son esencialmente las mismas que siempre fueron. El revuelo de asuntos nos confunde y perdemos la perspectiva del horizonte estático. No es tanto un eterno retorno, es más bien un eterno estar. Seguimos anclados en las contradicciones del sistema burgués capitalistas, de ahí todavía todos los problemas no resueltos. La razón ilustrada ilumina el camino del éxito, la promoción social, el beneficio, el crecimiento sin límites que se antepone a la dignidad del hombre y a la preservación del medio ambiente; los avances científicos y el progreso se ponen al servicio de la oligarquía que no ha perdido las riendas del poder nunca en ningún lugar; los estados-nación, el nacionalismo, el imperialismo o neoimperialismo y sus consecuencias de inestabilidad, terrorismo, pobreza, xenofobias, fronteras-muros... La injusticia anida en el corazón mismo del derecho, en los sistemas legales cortados a medida del poder empresarial y político.
El análisis se pierde en los detalles periféricos de la cuestión y deviene inútil para promover el cambio social o, lo que es peor, contribuye con su ruido a legitimar precisamente aquello que es objeto de su crítica.
No se proponen revoluciones, solo reconversiones del modelo que limiten en algo su carácter infame.


As cousas cambian veloces a súa aparencia na idade contemporánea pero son esencialmente as mesmas que sempre foron. O balbordo de asuntos confúndenos e perdemos a perspectiva do horizonte estático. Non é tanto un eterno retorno, é máis ben un eterno estar. Seguimos ancorados nas contradicións do sistema burgués capitalistas, de aí aínda todos os problemas non resoltos. A razón ilustrada ilumina o camiño do éxito, a promoción social, o beneficio, o crecemento sen límites que se antepón á dignidade do home e á preservación do medio; os avances científicos e o progreso póñense ao servizo da oligarquía que non perdeu as rendas do poder nunca en ningún lugar; os estados-nación, o nacionalismo, o imperialismo ou neoimperialismo e as súas consecuencias de inestabilidade, terrorismo, pobreza, xenofobias, fronteiras-muros... A inxustiza aniña no corazón mesmo do dereito, nos sistemas legais cortados á medida do poder empresarial e político.
O análisis pérdese nos detalles periféricos da cuestión e devén inútil para promover o cambio social ou, o que é peor, contribúe co seu ruído a lexitimar precisamente aquilo que é obxecto da súa crítica.
Non se propoñen revolucións, só reconversións do modelo que limiten en algo o seu carácter infame.

13.12.14

Teoría tradicional y teoría crítica (actualidad de la Escuela de Frankfurt)

Simplifiquemos: la teoría tradicional –según considera el positivismo– es aquella que tiene a la ciencia por un saber objetivo y neutral dirigido a la verdad. La escuela de Frankfurt desvela como la posición positivista es una construcción ideológica que sirve al poder establecido y legitima a su vez las diversos modos en que el hombre ha sido tradicionalmente sometido. La razón positivista es pues una razón instrumental en donde el ser humano es un medio y no un fin es sí mismo, un instrumento, una herramienta que usar, manipular o someter para conseguir un fin superior alejado de las necesidades de la comunidad y próximo a los intereses de los grupos de poder.
La teoría crítica frankfurtiana, por contra, sostiene que la razón ha de ser siempre crítica frente a todo tipo de poder o pensamiento manipulador y de sometimiento al servicio del cual ha estado frecuentemente la ciencia que, explicando y conquistando la naturaleza, ha contribuido a la alienación del hombre. La teoría crítica es emancipadora: la razón tiene una función liberadora que ha de llevar a la formulación de contenidos que permitan el establecimiento de una sociedad mejor, en la que el ser humano sea un fin y no un medio, a través de la teoría interdisciplinar y la práctica.

8.12.14

Como yo no podría decirlo tan bien, que lo diga él

"Decía Borges que de lo único que un hombre no se arrepiente es de haber sido valiente. Mi temprana decisión de dedicarme exclusivamente a la literatura y hacerlo lejos de los centros de poder fue uno de los pocos episodios audaces de mi vida. ¿Cómo voy a arrepentirme de algo que siempre me ha mostrado lo mejor de mi mismo? Para eso precisamente debería servir la literatura".
[...]
¿Y el poder? "El Poder es la gran instancia que dirige nuestras vidas. Es una hidra que tiene varias cabezas destinadas a reprimir nuestros impulsos y organizar en su beneficio la existencia de los ciudadanos. Escuelas, iglesias, cuarteles, parlamentos, juzgados, cárceles... Para la mayoría, el Poder es necesario, pero para una minoría rebelde el Poder es esa sensación de asfixia difusa que sienten las almas sensibles y las mentes creadoras cuando se ponen en movimiento. Esa capa densa, imperceptible, que te impide desarrollarte y expresarte con libertad: eso es el Poder".
[...]
... un futuro en el que los escritores serán como nuestros músicos de jazz, que viven de lo que sea y tienen un público pequeño y generoso, qué más da que 40 millones de españoles ignoren a Jorge Pardo.
Luis Alemany, "Miguel Dalmau y Román Piña escriben la historia de la autodestrucción del sector editorial", El Mundo, 8 dic 2014

Matrix

Hay una realidad creada en la que damos por bueno vivir, a la que nos sometemos y contribuimos. Matrix existe como espejismo que nos deslum...