23.8.09

F. y el amor

En una ocasión, y sólo en una al parecer, F. se enamoró. La cosa se ensombreció como suele después de un tiempo. F. anduvo renqueante y vacío de acá para allá. Llegó a beber hasta la sobriedad en dos o tres ocasiones. Una de ellas, la última, en una cantina de las afueras con aparcamiento de tierra batida y abundante oscuridad. Allí entabló conversación con el camarero, un chaval boquiabierto que no perdía una, y de sus lacónicas respuestas F. vino a concluir que todo infierno tiene su sendero (según advierte Blake y recuerda Lowry), que hay que combatir todo amor dañino y que no hay amor que no sea eso precisamente.
En adelante, F. se transformó en una persona vana y tímida. Usó para ello el método infalible de dejar de intentar ser romántico y extravertido. Descansó.

8.8.09

Libros

Sergi Pámies, El instinto; Sándor Márai, Los rebeldes; I. Kant, Fundamentos para una metafísica de las costumbres.
"Ainsi, ils seront doublement coupables: et pour avoir suivi des voies qu'ils ne devaient pas suivre, et pour avoir ouï des docteurs qu'ils ne devaient pas ouïr" (Blaise Pascal, Pensées).

Matrix

Hay una realidad creada en la que damos por bueno vivir, a la que nos sometemos y contribuimos. Matrix existe como espejismo que nos deslum...