21.12.11

Simplificación (1ª)

El mundo no es de los hombres solos, ni de las sociedades, ni de los estado siquiera, el mundo todo es de las Iglesias, y éstas difieren unas de otras sólo en la singular naturaleza del dios al que dicen servir, que no es más que un pretexto para servirse a sí mismas y mejor contener a sus files, a todos nosotros, que las admitimos como ineludibles (resulta imposible no pertenecer al menos a una, involuntariamente).

16.12.11

Rendija

Lo que somos lejos de ser una contingencia es una necesidad. Aquello que nos define no ha sido puesto por nadie y nadie puede retirarlo. La rigidez en ese ámbito esencial es máxima y, por lo tanto, la posibilidad de introducir modificaciones mínima.
Si, según el concepto clásico en ética, hablamos de construirnos, hablamos de otra cosa: de edificar en los márgenes de nuestra esencia individual modelos de conducta que permitan la convivencia. Y lo conseguimos (hay suficiente pruebas de tal capacidad), pero sólo cuando el contexto es propicio y previo a tales modelos y no sufre alteraciones significativas, de lo contrario fracasamos y pasa a poseernos el bestial desatino de los enajenados (hay infinitas pruebas de tal incapacidad).

15.12.11

Always

Mezzobloqueo que se traduce en una microausencia/ letárgico final de otoño/ poso, hez, sedimento/ pie en borceguí

(Explicación: una palabra inventada, una palabra extraña pero moderna y poética, una palabra en desuso porque designa algo que también lo está, una sucesión de casi sinónimos que sugieren quietud, decantación serena... un estado de ánimo, una justificación no pedida...)
Cumple la propiedad conmutativa (al menos) y permite que siga el juego.

1.12.11

Christa Wolf

A mediados de los años 90 encontré en una librería de viejo (rebuscando, no estaba a mano) un libro editado en Seix Barral titulado Pieza de verano (Sommerstücke, 1989). Lo leí un par de veces con pocos meses de diferencia, lo recomendé, lo presté y lo perdí. De la historia guardo un recuerdo vago: un grupo de amigos, un verano continental junto al mar, una arranque estupendo (meteorológico)... No sabría decir qué me atrajo del libro para llevármelo (entonces no conocía a la escritora cuyo obra había sido, en apenas un lustro, traducida al castellano, ofrecida como novedad, amortizada y entegada a las estantería remotas de una librería muy poco frecuentada). Puede que estuviera bien de precio (yo no tenía un duro), fuese acertada y sugerente la información de las guardas, me convenciese el arranque o su fracaso comercial... qué sé yo, ¡nos cruzamos con tanto libros que van y vienen!... Hay libros grandes y los hay pequeños, hay libros fuertes y libros débiles, hay libros que son ramas (demasiados) y sólo unos pocos que son tronco. Y hay libros, éste, que dicen cosas que entiendes muy bien, que te salpican con agua fresca, que siendo obra de extraños te resultan tan familiares como el tono de voz de tu hermano...
P.S. Si lee esto aquel o aquella que se quedó con mi libro, que me lo devuelva. Valga lo dicho como argumento para tal reclamación.
Tres años de Textos Inmóviles.

Matrix

Hay una realidad creada en la que damos por bueno vivir, a la que nos sometemos y contribuimos. Matrix existe como espejismo que nos deslum...