28.5.09

Afrenta (Mario Benedetti)

Opino, con los antiguos, que cuando muere un poeta la comunidad (el mundo) se empobrece. Sin embargo, en este ahora-global de ruido sucede todo lo contrario: la muerte es pretexto para decir, escribir, nombrar, recordar: el universo de las palabras se adensa con aportaciones sensatas o no. Todo el mundo dice algo: los que lo leyeron, los que lo trataron o conocieron (estos con conocimiento de causa), los que no y siente su pérdida, los que nada de nada y lo supieron y les enternecieron las fotitos de prensa, y yo naturalmente, que tampoco respeto su silecio y por caer en tal afrenta comienzo a sentirme como en domingo por la tarde.

22.5.09

Verdad y locura

Según los estoicos, forman parte del universo en pie de igualdad los seres y las palabras que los nombran. Las palabras suenan y dicen verdad al referir a la cosa, como verdad es, no mera opinión, nuestra percepción de cada parte del todo, sometido a ley.
Cualidad nada despreciable del hombre me parece llegar a esa forma de locura que confunde cosas y palabras y viceversa, ignora la ley, y se despeña vida abajo sin dejar nada atrás.

Derrota

"Podía parecer por ello que podemos elegir hacerlas o no hacerlas, pero a menudo y pese a intentarlo no podemos, porque algo que está dentro de nosotros nos derrota...".
(Fon, joseromeropseguin.blogia.com)

16.5.09

Ideología

Soy nudista: creo firmemente en el Hombre desnudo.

15.5.09

Esto y lo otro (letanía)

Esto es así porque lo otro es de otro modo. Para que esto sea bueno lo otro ha de ser malo. El centro lo es de una periferia. La salud es ausencia de cualquier enfermedad. La abundancia es acopio de miserias. La democracia es punto de llegada de todas las tiranías. El hombre libre ve su libertad en el hombre sometido. Occidente es el anverso de todos los no-occidentes, por lo tanto, los no-occidentes tienen que mantenerse como están porque son prueba de contraste imprescindible.

5.5.09

Sombrero

Proverbio hirsú: "que nunca caigas en tamaña calamidad que tengas que alimentarte de tu sombrero".
Dicho guelpé: "que nunca tengas que echar mano a tu sombrero en la batalla".
Los hirsúes son tranquilos, elegantes y orgullosos. Los guelpes, belicosos, arrogantes y cargados de superstición. Unos y otros son hombres sin domingo o lunes, fieles perchas para sus hongos de ala corta y copa ajustada.
Les separa una distancia descomunal para sus medios (se interponen un continente y dos océanos), pero si coincidieran, intercambiarían sinceramente la razón hablando sobre los asuntos de la vida.

Matrix

Hay una realidad creada en la que damos por bueno vivir, a la que nos sometemos y contribuimos. Matrix existe como espejismo que nos deslum...