29.3.12

Nuevo estilo

"Escribo en mi buhardilla -me parece que es 10 de noviembre. Desde que todo el mundo vive según el nuevo estilo, jamás sé la fecha."
"Desde el mes de marzo no sé nada de Seriozha, lo vi por última vez el 18 de enero de 1918, cómo y dónde -algún día lo diré, ahora no tengo el valor."
Marina Tsvietáieva (1892-1941), Indicios terrestres (fragmentos de los diarios escritos entre los años 1917 y 1919), Edición y traducción de Selma Alcira, Versal (Cátedra), Madrid, 1992, p. 124.
También: "Actualmente todo se acaba porque nada se repara: los objetos como las personas, y las personas como el amor." Id., p. 191.

26.3.12

Excusa meteorológica

Ocurrir siempre se nos ocurre algo (porque el tiempo es acontecer y en ese acontecer también está lo pensado), y lo que lo anula y lo aleja de nosotros es la pereza sólida de esta tarde de primavera que impide transitar con aprovechamiento su afilado y turbio rostro sondeando sus posibilidades, significados, simbolismos reales o ficticios.
Así las cosas, podríamos no dejar de escribir nunca y tal vez sea eso precisamente lo que hacemos. Por eso hay individuos que teclean a máquina sus pensamientos a razón de cuatrocientas palabras por minuto, y que, a veces, se quedan mirando al suelo o la esquina, cuando la conversación carece de historia, perdidos en su maraña de palabras y su pereza, tal vez un poco derrotados pero nunca en blanco.

23.3.12

Definición

"Y qué es la literatura, Rabo -dijo- sino un boletín de noticias interno acerca de las relaciones entre moléculas, sin importancia alguna para casi nadie en el universo, sino solo para algunas moléculas que cargan la enfermedad llamada pensamiento".
Kurt Vonnegut, Bluebeard, Delacorte Press, New York, 1987.

17.3.12

¿Pasó alguna vez el tiempo de la Guerra?

Escribe K. Kraus en el breve Preliminar de Los últimos días de la humanidad (Die letzten Tage der Menschheit), acerca de la Gran Guerra, que "toda la infamia bélica acaba superada por la infamia humana de no querer saber nada de la guerra, porque los hombres toleran el que la haya, pero no el que la haya habido" (p. I).
Por mi parte, sostengo que la guerra es el estado natural del hombre y un continuum interrumpido, solo aparentemente, por falaces momentos de paz: de esa pequeña paz que no sosiega a nadie y a todos ahoga, de esa pequeña paz ruinosa para los grandes negocios, de esa paz donde se extiende insoportable el remordimiento... Nuestro desarrollo físico, mental y emocional se va gestando en el ámbito inasible de la violencia. Nos consuela creer que el recurso a ella es sólo episódico e instrumental, pero no es así, la historia lo demuestra. Cualquier hombre, en un entorno adecuado, con una mínima presión, propende al fanatismo, la infamia y la agresión, de un modo más natural y firme que a lo contrario.
Luego, o antes, en la misma página añade nuestro autor: "El mundo comtemporáneo, capaz de tolerar los episodios registrado en esta obra, ha de posponer el derecho a reír al deber de llorar". Y no me queda más remedio que aplaudir su agudeza y actualidad.
Karl Kraus, Los últimos días de la humanidad, Tusquets, Barcelona, 1991 (Traducción de Adan Kovacsics).

14.3.12

Tristes tópicos

Son inocentes los hijos de los culpables.
Anteponerlo todo al poder, la eficacia, el progreso..., nos está llevando al sumidero.
La globalización es la expresión burda de la razón instrumental que convierte al hombre en un medio para cualquier fin.
Es la generalización de la miseria, del sometimiento a la violencia de las armas y los mercados, de la hipocresía que ya no es preciso ocultar o disimular... ¡Es tan fácil modificar el sentido de nuestra voz!
Son siempre inocentes los hijos de los culpables y también los de los inocentes.

8.3.12

La edad de un libro

He olvidado cuándo y dónde me hice con el ejemplar de Tropic of Capricorn de Henry Miller que tengo sobre la mesa. Fue editado en Inglaterra por Panther Books en febrero de 1966 e impreso en Manchester...
Ayer, hojeándolo, descubrí en la última página esta anotación escrita con bolígrafo azul:

M. A. summer of 1967
in Sandown (I.O.W)


Sandowm podría ser un pueblo del condado de Rockingham, en el estado de New Hampshire (Estado Unidos), que en 2010 sólo contaba con 5900 habitantes; o un suburbio de Johannesburgo, en South Africa, que contaba entre su población, de acuerdo con el censo de 2001, con un 56% de blancos, un 35% de negros y un 7.1% de Indios o Asiáticos. Pero, en realidad, es la ciudad costera del sudeste de la isla de Wight (I. O. W.), vecina de la localidad Shanklin, en la bahía del mismo nombre (Inglaterra).
El del 67 fue el verano en que nací.
Han pasado 45 años y el libro está enfermo. Por fuera, sus guardas modestas de edición rústica mantienen todavía un apariencia atractiva, cierta flexibilidad firme, cierto tacto satinado... Sin embargo, en el interior, el papel, pobre en celulosa, sometido con frecuencia a una luz artificial e intensa por parte de sus diversos lectores en un ambiente insular de constante humedad salina, se entrega sin lucha a la oxidación, a la aspereza, al amarillo desértico en el que palidece el vigor de las letras...
Han pasado 45 años para todos, soslayemos otras conclusiones y algún paralelismo.

Matrix

Hay una realidad creada en la que damos por bueno vivir, a la que nos sometemos y contribuimos. Matrix existe como espejismo que nos deslum...