23.6.11

Notas cuánticas

Posiblemente el universo sea, esté siendo.
Tal vez tú estés aquí, sobre mis hombros y al tiempo camines delante de mí observando como paso a tu lado, en dirección contraria, cargándote.
Podría estar toda la noche haciendo combinaciones con ochenta y tres mil palabras y provocar un vórtice que fuera capaz de engullir galaxias.
El lenguaje es el horizonte de sucesos frente a los demás.
Si la multiplicidad infinita de cosas es el universo se puede decir que éste contiene cada cosa y su contraria.
Somos un destello de razón en un amontonamiento de partículas.
Posiblemente no estés y pierda el tiempo esperándote. O sí.

21.6.11

Dos

"Porque del alma del hombre sale el mal: la lujuria, la obscenidad, el asesinato, el robo, la codicia, la cólera, el engaño, la impudicia, la envidia, la calumnia, el orgullo y toda suerte de estupidez".
"Todo el mal viene del alma del hombre y sólo esto puede embrutecer al hombre".
(Mc, 7, 21 y 23 según Tolstoi, L., El evangelio abreviado, KRK, Oviedo, 2009, p. 83.)
En verdad, el alma del hombre es una impresionante factoría. Estirpemos tan inicuo apédice: deshabitados, cáscaras felices y simples...
Tal vez funcione la involución y podamos comenzar desde ahí otra vez.

Uno

"Sabed todos que nada puede ensuciar al hombre desde fuera; sólo lo ensucia aquello que está en su pensamiento".
Esto se puede hacer extensivo a todo aquello que al hombre reporta humanidad.

15.6.11

Nombre

El nombre es algo accidental, caprichoso, de mera utilidad taxonómica, clasificatoria, que nada añade y nada resta a quien lo porta, que confiere una individualidad miope y aledaña.
Si es arbitrario, nada que añadir: podría ser otro cualquiera o ninguno. Si procede de una cualidad, circunstancia, rasgo del designado, no la modifica ni la realza, por ser previa a él y él consecuencia y no causa de la misma. Sí es cierto que la señala pero con la futilidad de quien reseña lo evidente.
Sin nombre nuestra existencia sería sustancialmente idéntica. Si acaso algo más trabajosas las alusiones al ausente, precisándose de circunloquios, anécdotas, especificaciones toponímicas, descripciones de indumentaria..., para traerlo ante nuestro interlocutor.
Si estamos presentes, nadie necesita nombrarnos (aunque a veces lo hagamos, enfáticos, como queriendo hacer explícito el reconocimiento del nombrado o manisfestar al menos la consciencia de su estar en nuestro entorno).
Si no estamos, también podríamos ser referidos sin él, aludidos tal vez más laboriosamente, aparentemente con mayor vaguedad, pero en el fondo a través de una definición pausada y precisa y no del sintético signo que es ese nombre que nada dice de mí.

9.6.11

Origen

La primera entrada del tomo 67 de la enciclopedia Espasa es Varjalva.
[Geog., población del antiguo comitado húngaro de Torda Aranyos. Rumania. A 10 kilómetros al NE de Torverezko, en la orilla derecha del río Aranyos, afluente del Maros, perteneciente a su vez a la cuenca del Danubio... 1200 habitantes magiares y rumanos...]
Ahí nació F. Él mismo lo confesó una tarde que navegábamos entre Aguiño y la Isla de Sálvora. Me contó también que en 1982 estuvo dos semanas buscando el lugar y no dio con él, que vagó como un amnésico por aquellas montañas sin tropezarse con nadie...
Cuando desembarcamos, Sálvora estaba desierta.
El mundo envejece, le dije señalando las casas abandonadas.
Especialmente alguno de sus rincones, añadió F. sonriendo.

7.6.11

Alambrada como metáfora

Alambre de espinos, de púas, alambrada de bambua, concertina de cuchilla larga, de anzuelo, de sección helicoidal con refuerzo central de acero galvanizado para control callejero de masas, para control fronterizo...
No pases, quédate donde estás, no eres bien recibido, mantente ahí tú y tu enfermedad, en cuarentena.
En Senderos de Gloria una patrulla de reconocimiento sale de la trinchera, se arrastran por el barro en la oscuridad de la noche, pasan bajo alambradas espirales... Cuando se abre el plano el acero trenzado resulta ser la única vegetación en esa devastada tierra de nadie... Una metáfora.
El siglo XX es mucho más un siglo de alambradas y muros que de diálogo y concordia: atravesó veloz el odio y perezosa la razón sus largos años.
El muro tiene larga tradición y, sólido o sútil, material o mental, ahí sigue: eficaz modo de resolver cualquier infección. La alambrada es más reciente, tecnológica, crepuscular..., un buen invento, una excelente idea para afligir, delimitar, intimidar a los curiosos e indeseables: el equivalente industrial a los vidrios rotos en lo alto de la tapia.
Con el tiempo y la evolución nuestras manos terminarán siendo cizallas.

1.6.11

No es fácil

-No es lo que parece desde luego. En primer lugar, está fría, una pistola siempre está fría. Lo está en verano incluso, en invierno es puro hielo, hidrógeno líquido que puede quemar la palma de la mano. En segundo lugar, una pistola, incluso de calibre modesto, resulta pesada, es atraída por el centro de la tierra con una fuerza descomunal que podría romperte el brazo con el que procuras mantenerla firme. En tercer lugar, una pistola, cualquier pistola, es áspera, desagradable al tacto, como el cemento o el asfalto. Eso es: fría, pesada y áspera, tanto que te hace añorar la mano vacía. Empuñarla comporta una constante sensación de injerto, de bestia indomable, de añadido salvaje, insoportable y repugnante, como una piedra en la boca. Y disparar... nunca encuentras el momento. El proyectil abrirá un orificio en la espalda, el pecho o la cara de la víctima, pero no morirá en el acto... Tendrás que asistir a la ceremonía de la agonía, de la súplica, el vómito, el terror...
Hace un minuto la conversación languidecía y ahora...
-Pero dejémonos de generalidades. Te contaré lo que pasó. Es lo que quieres ¿no? Es lo que todos quieren. Pide una botella.
La pedí.

Matrix

Hay una realidad creada en la que damos por bueno vivir, a la que nos sometemos y contribuimos. Matrix existe como espejismo que nos deslum...