24.1.12

Por qué un hombre salta

"Un minuto que pusiera en tu cabeza lo que yo siento y me comprenderías, alcazarías a ver de qué te estoy hablando, lo que quiero transmitir y solo con palabras, las ordene como las ordena, no puedo", soltó el tipo, que hasta ese momento había permenecido en silencio.
F. le pidió que se tranquilizara: "llegaremos a un acuerdo, solo es escuestión de dar algunas vueltas más a este asunto".
"Con consejos vengo, para mí no tengo", masculló el otro.
Se le fue haciendo antipático: "acércate, así no se puede mantener una conversación".
"Esto no es una conversación".
F. cambió de estrategia: "Lo sé. Esto no es nada: salta y no nos hagas perder más el tiempo".
"Si estuviesemos muertos, nos causaría temor la vida ", dijo, y saltó...
F. estaba contento: había contribuido a solucionar un asunto que se había puesto muy feo. Nadie se lo agradeció.

19.1.12

Lecturas de invierno

El reloj de Carlo Levi y Conversación en Sicilia de Elio Vittorini, ambos editados por Gadir. La Invención del Mundo de Olivier Rolin, de Reverso ediciones (senoicide osreveR, quiero decir). Y todos los tres traducidos impecablemente por Carlos Manzano. Libros inmensos que llenan un invierno mediterráneo, luminoso y sereno. Gracias Hermán.

16.1.12

Vivir

Recuerda en los momentos o días o eras de dolor lo que fuiste y la placidez, el sosiego del dormir a pierna suelta, en los instantes de plenitud, y reducirás al mínimo las posibilidades de mostrarte mezquino e insignificante.
No sea para ti un peso insoportable no haber sido un genio, sí el no haberlo intentado.
Otto Weininger dice de Wittgenstein que representaba "la obligación moral frente a uno mismo de aspirar al genio, al amor intelectual a la verdad y la claridad". Por eso tal vez, pudo dejar dicho a sus amigos (y a todos nosotros) que su vida había sido maravillosa.

10.1.12

Amor fati

Entrecomilladas en el Nietzsche de S. Zweig, F. leyó estas palabras: fórmula para la grandeza de un hombre; amor fati; no querer nada diferente de lo que ha sido, de lo que es, o de lo que ha de ser. Soportar lo fatal; más aún: no disimularlo; más aún: amarlo.
F. entra en el año nuevo como se entra en una prenda ajena hallada en el suelo.
F. preferiría estar en la orilla de Sena, a la sombra de uno de esos puentes que tanto frecuentó otros días, pero ha de transitar las calles de una ciudad meridional, sofocante, que comparte con los atareados visitantes de un mercado matinal. Se detiene a observar unas cabezas de cordero desolladas en sus ganchos. Cuando enciende el cigarrillo, juraría que las manos, además de sudar, tiemblan con un temblor ligero, casi imperceptible.
F. entra en el año nuevo donde el año nuevo lo sorprenda pero siempre como si fuese un tiempo viejo y de resignación más que de esperanza.
Luego, se lava las manos en una fuente y olvida el libro sobre la tapia. Se va: ni ligero ni pesado, más alegre que triste, a la conquista de su particular grandeza.

21.12.11

Simplificación (1ª)

El mundo no es de los hombres solos, ni de las sociedades, ni de los estado siquiera, el mundo todo es de las Iglesias, y éstas difieren unas de otras sólo en la singular naturaleza del dios al que dicen servir, que no es más que un pretexto para servirse a sí mismas y mejor contener a sus files, a todos nosotros, que las admitimos como ineludibles (resulta imposible no pertenecer al menos a una, involuntariamente).

16.12.11

Rendija

Lo que somos lejos de ser una contingencia es una necesidad. Aquello que nos define no ha sido puesto por nadie y nadie puede retirarlo. La rigidez en ese ámbito esencial es máxima y, por lo tanto, la posibilidad de introducir modificaciones mínima.
Si, según el concepto clásico en ética, hablamos de construirnos, hablamos de otra cosa: de edificar en los márgenes de nuestra esencia individual modelos de conducta que permitan la convivencia. Y lo conseguimos (hay suficiente pruebas de tal capacidad), pero sólo cuando el contexto es propicio y previo a tales modelos y no sufre alteraciones significativas, de lo contrario fracasamos y pasa a poseernos el bestial desatino de los enajenados (hay infinitas pruebas de tal incapacidad).

15.12.11

Always

Mezzobloqueo que se traduce en una microausencia/ letárgico final de otoño/ poso, hez, sedimento/ pie en borceguí

(Explicación: una palabra inventada, una palabra extraña pero moderna y poética, una palabra en desuso porque designa algo que también lo está, una sucesión de casi sinónimos que sugieren quietud, decantación serena... un estado de ánimo, una justificación no pedida...)
Cumple la propiedad conmutativa (al menos) y permite que siga el juego.

1.12.11

Christa Wolf

A mediados de los años 90 encontré en una librería de viejo (rebuscando, no estaba a mano) un libro editado en Seix Barral titulado Pieza de verano (Sommerstücke, 1989). Lo leí un par de veces con pocos meses de diferencia, lo recomendé, lo presté y lo perdí. De la historia guardo un recuerdo vago: un grupo de amigos, un verano continental junto al mar, una arranque estupendo (meteorológico)... No sabría decir qué me atrajo del libro para llevármelo (entonces no conocía a la escritora cuyo obra había sido, en apenas un lustro, traducida al castellano, ofrecida como novedad, amortizada y entegada a las estantería remotas de una librería muy poco frecuentada). Puede que estuviera bien de precio (yo no tenía un duro), fuese acertada y sugerente la información de las guardas, me convenciese el arranque o su fracaso comercial... qué sé yo, ¡nos cruzamos con tanto libros que van y vienen!... Hay libros grandes y los hay pequeños, hay libros fuertes y libros débiles, hay libros que son ramas (demasiados) y sólo unos pocos que son tronco. Y hay libros, éste, que dicen cosas que entiendes muy bien, que te salpican con agua fresca, que siendo obra de extraños te resultan tan familiares como el tono de voz de tu hermano...
P.S. Si lee esto aquel o aquella que se quedó con mi libro, que me lo devuelva. Valga lo dicho como argumento para tal reclamación.
Tres años de Textos Inmóviles.

29.11.11

Lecturas de otoño

Alfredo Deaño dejó al menos un par de libros brillantes sobre lógica: el segundo, una colección de artículos publicados en Taurus; el primero, un manual de introducción a la disciplina publicado en Alianza Universidad que nadie debería dejar de leer. Es grandioso el acercamiento de Gilson a la filosofía medieval, quién lo va a negar (me refiero al volumen publicado en Gredos con su habitual esmero). Kolakowski tiene un ensayo en Tecnos en el que se pronuncia sobre diversas preocupaciones de la llamada filosofía de la religión, muy recomendable. De Dostoyevski he topado hace nada, en una modesta edición en Bruguera, Recuerdos de la casa de los muertos, y en Anagrama, El Frío de Thomas Bernhard, un texto que muestra los sutiles senderos a través de los cuales la barbarie de la Guerra encontró en modo de perpetuarse en la Europa de posguerra...

27.11.11

Terapéutica

Si así se escribe hay que poder hacerlo siempre y en todo lugar. Si se escribe porque no hay más remedio hay que hecerlo con mayor motivo en cualquier circunstancia, rápidamente, porque no importa qué es lo que se escribe, ni si lo que se escribe es lo que quería escribirse, lo que era necesario que fuese de una vez escrito, sino en efecto escribirlo salga como salga, aunque sea torpe, insustancial, tópico, extraño, irreconocible como si fuesen palabras de otro... Qué más da si hacerlo alimenta como alimenta la carroña, si quita la sed como el mal vino o el agua turbia... En tal caso, se es escritor, qué duda cabe, inservible tal vez para todos los lectores, pero infinitamente útil para sí mismo.