Derrota

Saber perder es un rasgo esencial de la razón democrática. Esto supone que los grupos, asociaciones, iglesias, empresas, conglomerados, y más, que no lo son no admiten la derrota ni la dan por hecha o cerrada sino que la manipulan y disfrazan o la cuestionan para que sirva de pretexto para cambiar las reglas unilateralmente y diseñar así un ámbito político y social en que ese fracaso brille por fin, a la luz de un nuevo amanecer, como una victoria.

Popular Posts

Emboscarse

El Lector