7.10.09

Opinión

Supo convencerme con su voz lejana y áspera de que nunca había disparado a un inocente ("donde crecí y viví, no los había; todavía hoy no sé donde carajo se meten"), que había matado a unos hombres y herido a otros, y que muchas veces hubiese preferido matar a los que hirió y herir a alguno de los que mató ("muchos hombres merecen una bala, pero no todos la muerte, no siempre anduve listo para distinguirlos").
Las ideas tienen dobleces que imitan a las dobleces de la vida.
La otra mañana se le disparó la pistola, perdió un ojo pero se mantiene firme en sus opiniones.

Matrix

Hay una realidad creada en la que damos por bueno vivir, a la que nos sometemos y contribuimos. Matrix existe como espejismo que nos deslum...